domingo, 3 de febrero de 2013

Libérate de ti

También te has sentido cansad@, triste, sin fuerzas para continuar...y sólo puedes gritar.
Si hoy tienes aún algunas -aunque pocas- ganas de gritar en contra de lo que estás viviendo, porque quieres liberarte de esa situación; eso que tanto te tormenta, puede acabarse o cambiar.

Cuando tu mente se vea inundada por la desesperación de dicha situación, debes parar: respirar profundamente hasta calmarte, porque con la desesperación no se llega a ninguna parte sanamente (muchos viven enfermos por no darse la oportunidad de parar).

Cuando logres relajarte -aunque eso te saque algunas lágrimas, no es gran cosa, es parte del proceso- pide ayuda a Dios, Él sinceramente te escuchará, sin juzgarte. Pide y ten fe, luego descansa.
Muchas veces la solución a nuestros problemas se encuentra en pequeñas decisiones que debemos tomar y que en el fondo sabemos que debemos hacer, pero en medio de la desesperación no las vemos, de allí la importancia de relajarnos, pedirle a Dios que nos guíe a encontrar la solución y descansar. Cuando dorminos, permitimos que la información se fije en nosotros y ese momento sirve para refrescarnos.
Notarás que ya con nuevo ánimo podrás encontrar la solución, y no parecerá tan terrible como sucedía en un principio.

Pero es necesario que le pidamos a Dios que nos libere de nosotros mismos. Que libere tu mente de tu mayor amenaza: tú mismo. Aunque no lo notes, eres quien se pone trabas en el diario caminar, eres quien se tranca para no ver las soluciones enfocándote únicamente en los problemas, eres quien piensa que no puedes cuando tienes las ventanas abiertas para desbordar la gran inteligencia que está en tí, eres quien cree que estás en el último puesto de la lista social, cuando vales mucho... Pero mientras sigas prisioner@ de tu mentalidad negativa, nunca encontrarás soluciones, sólo días grises cargados de problemas! Hoy, es un excelente día para reflexionar y liberarte ;)